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miércoles, 12 de agosto de 2015

Cicatrizando

 ¿Qué es la HUELLA ECOLÓGICA? Nuestra existencia la crea, el ser humano, la civilización, la vida en sociedad es lo que la causa. Las modificaciones que se generan en el planeta , por más mínimas que sean, tienen consecuencias. Por el simple hecho de no ser natural, todo cambio genera un impacto, deja una marca. Son esas consecuencias a las que se pueden llamar Huella Ecológica. Tanto positivas como negativas, destrucción o construcción, todo lo que afecte a los ciclos naturales que tienen lugar en los ecosistemas, como el del agua, de la nutrición, o cualquier otro, nuestras acciones dejan una huella en la naturaleza.

 Los dispositivos que nos hacen creer son indispensables para el desarrollo de nuestra vida, son producidos a partir de elementos extraídos del planeta. Esa extracción involucra la limpieza de extensiones de tierra, que a su vez implican la eliminación de vegetación, la alteración de la composición de tierra, agua y aire (su contaminación), una potente amenaza en contra de las especies cuyo hábitat es corrompido. La evolución que para nosotros implica el desarrollo de nuevas tecnologías de cualquier índole, deriva en la extinción o el riesgo de muchas especies que tienen el mismo derecho que nosotros a vivir en este planeta.

 No solo la creación de un dispositivo significa la alteración del ecosistema, sino el constante desecho de los mismos por el sistema económico en el que nos vemos involucrados, que nos obliga a consumir constantemente. Los dispositivos se diseñan para romperse. Hoy todo tiene una fecha de espiración. Cuando hace años un objeto podía durar mucho tiempo, hoy en día se lo considera poco viable en materia económica. Ninguna creación puede ser diseñada para ser duradera, la obsolescencia programada esta impregnada en cualquier forma de producción, y no solo se produce el progreso de la economía, sino el progresivo aumento de la huella ecológica.
  Todos los desechos que se generan son responsables del impacto ambiental. Se los tira indiscutidamente en cualquier lugar donde no haya suficiente fuerza para oponerse. Aprovechan zonas aisladas, escondidas, o se descarta en lugares donde no se respetan los derechos de quienes los habitan. Ellos se ven impedidos de desarrollar sus vidas de forma normal. Sus necesidades básicas no pueden ser puramente satisfechas. Pueden recibir agua, alimentos y tener un espacio donde vivir, pero, ¿se lo puede considerar vida? Hay que pensar en las condiciones de ese agua, la calidad de ese alimento, el estado de ese ambiente. Quienes tenemos la posibilidad, podemos hacer algo. Tenemos en nuestras manos la oportunidad de empezar un cambio. Reduzcamos el impacto que dejamos en el ambiente, para que las especies y el ambiente puedan mantener una relación más sana y sustentable. Mitiguemos para un futuro mejor.


miércoles, 13 de mayo de 2015

Re-encontremos nuestra libertad


El sistema por el cual la civilización moderna se rige nos mantiene encerrados, atrapados en el constante consumo, de una forma en la que se nos dibuja de la realidad para que no nos demos cuenta del gran daño que podemos estar causando y, ¿por qué? Porque hay que mantener ese sistema, la economía tiene que mantenerse, superarse y controlar a quienes forman parte de ese ciclo de obtención de bienes.
Por diversos medios se nos inventan a las personas necesidades que en realidad son superfluas, pero se nos convence de lo contrario, obligándonos de forma indirecta a satisfacer nuestros deseos de consumo, que deriva en el consumismo desmesurado, en ese que no se preocupa por el medio ambiente.
Es el medio ambiente el que sufre y se lastima con el consumismo, y es en ese medio ambiente en el que nosotros vivimos. Los que crearon este sistema, los que tienen el poder para cambiarlo, ¿se interesan en revertir los efectos de lo que generan? Lamentablemente, la obsolescencia programada nos dice lo contrario. Los productos que nos convencen de necesitar están diseñados para no durar lo suficiente y así poder generarnos, a los consumidores, una nueva necesidad que nuevamente va a ser satisfecha. 


¿Se podría cambiar esto? ¡SI! Si los productos no estuvieran diseñados para romperse cuando podrían ser útiles, si los medios no nos indujeran en el subconsciente lo que "tenemos" que consumir, si pensamos en cómo abastecer nuestras necesidades de la mejor manera posible, es decir, reduciendo al máximo los desechos ajenos al medio ambiente natural, el mundo estaría viendo una diferencia.
¿Y esa diferencia es realmente posible? Nuevamente, ¡SI! Como habitantes de este planeta, como testigos del gradual deterioro que esta sufriendo a causa nuestra, cada vez somos más los que estamos despertando, siendo conscientes y dándonos cuenta de que el cambio depende de cada uno de nosotros. Cada individuo puede hacer un cambio que el día de mañana va a ser agradecido por nosotros mismos y por los que estén por venir. Nos estamos dando cuenta de que la economía tiene su importancia, pero no se la puede poner por sobre la importancia que tiene el BIENESTAR DE NUESTRO PLANETA, que nos va a permitir seguir habitándolo y disfrutándolo. 

miércoles, 6 de mayo de 2015

¿Nos podremos perdonar?

Es muy fuerte que nos digan lo que estamos haciendo con el planeta. Genera impotencia darnos cuenta del daño que generamos y nos sentimos inútiles frente a lo que pensamos esta en manos de otros, pero no lo somos. Todos y cada uno de nosotros formamos parte de este sistema. Cada cosa que hacemos, decimos, cada cosa que mostramos en nuestra vida cotidiana influye. Ya sea dando el ejemplo a los que están aprendiendo o actuando de manera que genere un impacto en el medio ambiente, TODOS somos protagonistas de nuestras vidas y nuestras elecciones determinan el rumbo que queremos para nosotros, y para quienes vengan después de nosotros.
Personalmente me impactó la forma en que está relatado el video. Cuenta hechos que todavía no se dieron, pero que si no nos proponemos revertir lo que estamos causando pueden ser posibles en un futuro no tan lejano. La posibilidad de quedarnos sin el "pulmón" del mundo, que los océanos estén todos contaminados, que no hayan miles de las especies que hoy conocemos y ya están en extinción, de la misma manera que ocurrió con otras de las que no hay ejemplares vivos. Es muy angustiante pensar que al paso que vamos, las futuras generaciones no van a poder disfrutar de lo maravilloso que es este planeta.
Lo que resalto, es el final del video. El desenlace del mismo, que nos hace darnos cuenta que todavía estamos a tiempo, que podemos hacer algo para prevenir ese desastre, que aunque no parezca, tenemos al mundo en nuestras manos.